viernes 6 de enero de 2012

Un paseito cualquiera

A Rupi

los centros comerciales se llenarían 
de familias y monstruos que se complacen
con la paridad del universo
los cuarentones desdichados 
cantarían los éxitos 
de Air Suply que ya nadie recuerda
yo iría desgranando 
mi curiosidad 
y mis miedos
me iría de la casa pensando en los caprichos
del fuego y en las ollas de mi madre
tomaría un baño de multitud antes de
llamarte 
y compraría cervezas donde El Chino de la esquina
me detendría de vez en cuando para
pegarle una jalada a mi cigarro
y pensaría en el rostro de esas gentes
éticamente indescifrables 
con las que suelo toparme en 
pesadillas
tomaría un bus o un taxi
y sonreiría al chofer 
después de recibir mi vuelto
tan sórdidamente impregnado de 
hechos invisibles
como siempre
quizás sentiría una desolación 
de aleros rotos 
y náufragos y mudos 
y recordaría a los niños que llevan apellido
por un resto de piedad de los burócratas
y luego antes de entrar 
a tu casa
caería en cuenta de 
que yo
a toda esa
gente
nunca la he querido

2 comentarios:

Pelele dijo...

Me hacía falta leer algo así. El tema este de la multiplicidad ignorada ya por suficiencia, ya por lo contrario, que es lo que abruma y nos vuelve "solos", y que es, a mi ver, lo más importante de este poema: La imagen contenida en "el vuelto" es todo un malabarismo de totalidad con fisuras

Jenaro dijo...

Look at all the lonely people...