hablar con licencia
como un preso enfermo
hablar de exordios a quienes nadie presta
atención
hablar de lo que tratan de buscar los altermundistas:
esa obnubilación por la diferencia:
un Lyotard travestido en medio
de una discoteca en la que mil fotógrafas
me recuerdan cuánto me gustaba suspirar bajo el agua
crisis es una palabra que goza de la predilección de todos
así como los eufóricos proyectos de los muchachos
y los editoriales que hablan también con
propiedad
o los honestos moribundos de la calle
o los millares de señoritas que diariamente visten su uniforme
un grito desnudo en la portada de Newsweek
un crimen financiero y
New York City
calándote los huesos
New York City fornicando con vos y con tu esposa
New York City en el supermercado
en la barbería
y en los manantiales de agua pura:
cuánto nos duele
esa New York City
que figura en los catálogos de Disney World
de Rudolph Giuliani
por eso estoy obsesionado con New York City y con sus magazines
con sus trajes y sus zapatos
por cierto
hoy tosí New York City y soñé con uno de sus rascacielos
parecido a un santo inmenso
yo crecí en una familia católica y cuando me bautizaron
millones de niños se murieron de sed
un centenar de negros sudó tribulaciones de príncipes
encantadísimos
y desde ese entonces yo ya pensaba en vos
con New York City atorada en el esófago
como una
mentira piadosa
de esas que me permitiría decir mi madre
antes de hacer la primera comunión
quizás mañana tenga algo mejor qué decir
pero simpre he sido un optimista:
hoy New York City es la mejor
excusa para no pensar
en las hipotecas del pasado
1 comentarios:
Vuelto a leer, sí me gusta y mucho. No me gusta Rudolph Giuliani en el Título
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