martes 23 de agosto de 2011

Metida de patas de un machista inofensivo ante una feminista progre



¿Una mujer? Una mujer es más que un culo y unas
tetas firmes! - decía ella mientras me miraba
con ese rostro ajeno a la indulgencia
tan propio de las mujeres que
están a favor de la fecundación in vitro
y el aborto. Luego me habló de algo que no recuerdo (acaso no lo entendí)
y después me dijo machista.
En alguna parte del planeta
una casa se marchitaba
con los hijos que ella no quería tener.
Yo, por mi parte, solo quería decirle cuanto me gustaba
contarle las pestañas caídas.
Quería decirle que me gustaba
desanudarle los cordones
de sus tenis. Que me gustaba
acariciarle su culo celulitoso
y perfecto
mientras imaginaba
que estaba tratando de conjurar
un símbolo del infinito.
Yo quería decirle que nunca antes
había pensado
preguntarle qué planes tenía para el fin de semana. Que
yo no imaginaba las consecuencias
de
pedirle que me dejara metérsela sin
condón. Que al fin y al cabo
yo ni era tan machista. Que hasta me había
disfrazado de
Madona
en uno que otro halloween. Que incluso no me molestaba
confesar que veía guapos a un par de
maes del brete.
Sus manos, que parecían tener vida propia
como las cortinas,
eran capaces de provocar esa misma sensación de
desamparo que provocan
las luces que se apagan.
Y yo solo estaba ahí.
En medio de sus manos y de
ese lugar indefinido
donde rebota la
nostalgia de quienes derrocharon
sus días más dulces. Estaba frente a ella
con media birra en una mano
y con unas ganas tremendas de pedirle perdón
por quién sabe qué. Estaba
aterido como un fantasma:
con una necesidad
irrefrenable de decir algo
inteligente
o por lo menos algo que
fuera capaz de
borrar el recuerdo de
un nubarrón
lleno de
clavos
herrumbrados

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola :

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Roxana Quinteros

Kri§ dijo...

"Sus manos, que parecían tener vida propia
como las cortinas,
eran capaces de provocar esa misma sensación de
desamparo que provocan
las luces que se apagan."


¡Increíble como describe todo! A veces simple como la nostalgia, y a veces triste como un naufragio!

Saludos!

Jenaro dijo...

Pura vida, Kris, da gusto leer comentarios que no sean spam :)