lunes 20 de junio de 2011

La noche en que me di cuenta de que no me gusta Björk

A Rupi


A mí no me gusta Björk y aunque no se trate
de tomar partido ni de
esgrimir extraños maniqueísmos pop
debo decir que a mí quien me gusta
es Paulina Rubio
Soy completamente incapaz de comprender
cómo a alguien puede robarle
el sueño
una islandesa extravagante
con rasgos mongoloides.
La belleza es,
según se observa,
un feliz azar que siempre está por llegar.
Pero Björk es apenas
la excusa onanista
de los freaks
los intelectuales pretensiosos
y los reprimidos (lo cual, de un modo o de otro
es lo mismo).
En cambio
cada vez que Paulina Rubio
parpadea se muere
un parazzi.
Cada vez que ella suspira
un ángel estornuda (o al menos eso prefiero pensar).
Al consultar wikipedia uno comprueba que Björk,
como toda hija de madre hippie,
estaba destinada a ser una serial killer
o una riot grrrl adinerada.
La noche en que me di cuenta
de que no me gusta Björk
vos saliste a cenar afuera
y llegaste tarde.
Quizás deba ser eso
o el hecho de que nunca he soportado
que llueva cuando vos no
estás.
Quizás deba ser eso
o el hecho de que
cuando te vas
las canciones
de la tele
son la tos de un abuelo moribundo
Yo no sé.
Pero desde que te dije que no me gusta Björk
tu forma de decir adiós
se parece a un animal herido.
Y aún así
me sigue gustando más Paulina Rubio

1 comentarios:

Kri§ dijo...

Me considero uno de esos freaks intelectualoides que les gusta Björk :) En el buen sentido jeje

Saludos!