sábado 25 de junio de 2011

Pier Paolo Pasolini

Habría querido ser amalecita
coleccionador de prepucios
y ser de esos obscenos ancianos venerablemente perversos
que merodean los los suburbidos de Rona
en busca de filmes prohíbidos
y adolescentes denudos
Habría deseado susurrar poemas al oído de los seminaristas
con un apestoso aliento a ajo y anchoa
Quizás fue visto en las tiendas de golosinas
donde
entecos magrebíes dispensan dátiles afrodisiacos
y donde los gitanos lanzan monedas
extintas en las calles
Era uno de esos viejos grises que se disfraza
de ternura en el maíz de sus palomas
y sus botones reproducían fragancias del polvo
Nunca daba propina a los fotógrafos de los parques
ni prestaba atención a sus prerrogativas ni a sus polaroids
Cuando dormía sonañaba con encantadores de serpientes
y con etiopes coptos que rechazaban la circunsisción de las
mañanas
Era un buen tipo
pese a todo
Cada martes
de fin de mes
salía a comprar medicamentos para su tía abuela
y suspiraba como una
nube refriada

1 comentarios:

C-Regueyra dijo...

Podría agarrar mis pedazos favoritos y cometer un exceso como enarbolarlos o memorizarlos.