El bar donde íbamos a prometernos
cosas imposibles
hoy es una profecía de nosotros mismos
En alguna de sus gavetas todavía yacen
los vasos donde se me cayeron tantas
palabras dulces y sucias.
Y aún tienen el tacto de tu lengua
entre las patas de las cucarachas.
La memoria de las cosas suele ser más rigurosa
que nosotros
y quizás por eso ahora
la posibilidad de vos y yo
es apenas un residuo de la antigüedad clásica:
es un indicio que se nos muere de marmol
y es tan remoto
como un homenaje.
Cuando pienso en vos y en mí
apretujados en un baño lleno
de grafitis obscenamente románticos
toda la realidad me mira
con el rostro de los perros callejeros.
Y nadie en el mundo es capaz de comprender
tu ausencia mejor que vos misma.
Pero no me tomés en serio. No es gran cosa.
Sucede que hoy
me dio por poner tus canciones favoritas. Total
sigo siendo un sentimental
que le dan ganas de llorar cuando
ve noticias tuyas
en el facebook.
domingo 27 de marzo de 2011
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4 comentarios:
Me quedo con las cucarachas sobre los perros.
Me gusta mucho.
buen final... saludos!
Qué cosa, pero ahora no solo hay que abstenerse de caminar cerca de tabernas o escuchar tangos ante una separación o mal de amores. También hay que cerrar el FB.
Bello blog.
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